¿Por Qué el Pie Diabético Requiere Atención Podológica Especializada en Bogotá?
La diabetes mellitus produce cambios progresivos en la circulación sanguínea periférica y en la sensibilidad nerviosa de los pies. Este doble compromiso —vascular y neurológico— crea una situación de riesgo real: pequeñas heridas, callosidades o rozaduras que en una persona sana cicatrizarían en días, en un paciente diabético pueden evolucionar hacia úlceras profundas, infecciones óseas y, en los casos más graves, amputaciones.
En Colombia, el pie diabético es una de las principales causas de hospitalización prolongada y de amputaciones no traumáticas de miembros inferiores. La buena noticia es que entre el 80% y el 85% de estas amputaciones son prevenibles con un programa de cuidado podológico regular, adecuado y oportuno. Ese es exactamente el servicio que brindamos en Pie Pro Salud, Kennedy Central.
Señal de alerta: Si tienes diabetes y notas cualquier herida, ampolla, enrojecimiento, cambio de color o sensación diferente en tus pies —aunque no duela— consulta de inmediato. La neuropatía diabética elimina la señal de dolor, por lo que la ausencia de dolor no significa ausencia de lesión.
Valoración Podológica del Pie Diabético en Bogotá
Antes de cualquier tratamiento, realizamos una valoración completa que incluye:
- Evaluación del estado de la piel: hidratación, temperatura, color y presencia de lesiones
- Valoración vascular mediante palpación de pulsos pedios y tibiales posteriores
- Evaluación neurológica básica con monofilamento de Semmes-Weinstein para detectar pérdida de sensibilidad
- Análisis de la distribución de presiones plantares y zonas de riesgo por callosidades
- Revisión del calzado habitual para identificar factores que generen rozaduras o compresión
- Clasificación del riesgo según las categorías del Sistema Wagner o Texas para pie diabético
Tratamientos para Pie Diabético que Realizamos en Kennedy Central
Según los hallazgos de la valoración inicial, el plan de tratamiento puede incluir uno o varios de los siguientes procedimientos:
- Pedicure clínico adaptado para diabéticos: corte técnico ultra seguro de uñas con tijeras de punta roma, remoción suave de callosidades de alto riesgo y aplicación de cremas hidratantes terapéuticas sin irritantes
- Reducción de callosidades plantares de riesgo: remoción controlada de hiperqueratosis en puntos de alta presión que podrían evolucionar hacia úlceras neuropáticas
- Curación de úlceras neuropáticas e isquémicas: limpieza, desbridamiento si es necesario y aplicación de apósitos avanzados de cicatrización húmeda adaptados al grado de la lesión
- Tratamiento de onicomicosis en pie diabético: abordaje antimicótico especializado con seguimiento estrecho por el riesgo aumentado de complicaciones en este perfil de pacientes
- Educación terapéutica: enseñanza de la técnica correcta de revisión diaria del pie, higiene, hidratación y selección de calzado adecuado
Señales que Requieren Consulta Urgente en Nuestra Clínica
Si tienes diabetes y presentas alguno de estos hallazgos en tus pies, no esperes a tu próxima cita programada, consulta ese mismo día:
- Herida, corte o ampolla de cualquier tamaño que no cierra en 24 a 48 horas
- Zona enrojecida, caliente o con edema localizado aunque no duela
- Uña encarnada con cualquier signo de infección: secreción, olor o coloración oscura
- Cambio de color en uno o varios dedos: palidez extrema, cianosis o coloración oscura
- Dolor en reposo en la pierna o el pie, especialmente nocturno, que puede indicar isquemia
- Sensación de ardor, hormigueo intenso o pérdida de sensibilidad en zonas nuevas
Cuidados Diarios que Debes Hacer en Casa
El tratamiento no termina en la consulta. Los hábitos diarios son determinantes en la prevención de complicaciones del pie diabético:
- Inspeccionar los pies todos los días con buena luz, incluyendo entre los dedos y la planta
- Lavar con agua tibia —nunca caliente— y jabón neutro, secando muy bien entre los dedos
- Aplicar crema hidratante en toda la planta y el dorso, evitando el espacio entre los dedos
- No caminar descalzo nunca, ni dentro de la casa; usar siempre calzado cerrado y calcetines sin costuras
- No intentar cortar uñas ni callosidades en casa: siempre acudir al podólogo
- Revisar el interior del calzado antes de calzarlo para detectar cuerpos extraños o arrugas
Frecuencia recomendada de visita al podólogo: para pacientes con diabetes sin lesiones activas y riesgo bajo, recomendamos visita cada 2 a 3 meses. Para pacientes con neuropatía, vasculopatía o historial de úlceras, la frecuencia ideal es mensual o según indicación de la Dra. en cada caso.